Laboratorio Soluna

La alimentación y el equilibrio hormonal

Una dieta equilibrada y el ejercicio físico son imprescindibles para regular adecuadamente el nivel de las hormonas que hacen funcionar nuestro organismo

Alimentarse de manera equilibrada e inteligente es esencial para mantener un correcto estado de salud. Son muchos los aspectos del funcionamiento del organismo que se relacionan con la forma que tenemos de comer.

El equilibrio hormonal, tan importante para aspectos como la obesidad, el estado de ánimo, la fertilidad…, está vinculado de una manera directa o indirecta con nuestra manera de nutrirnos.

Tanto el contenido de nuestra alimentación como el ritmo horario de las ingestas diarias se relacionan de una manera directa con las concentraciones de insulina y glucagón (hormonas vinculadas con el control de la glucosa) en la sangre y en el equilibrio entre ambas.

Mantener dicho equilibrio es importante para evitar tanto las hipoglucemias como las hiperglucemias. Estos son algunos aspectos que debemos tener en cuenta para mantenerlo:

Comer cinco veces al día. Intentar no estar más de cuatro horas seguidas sin ingerir alimentos.

  • Seguir una dieta variada y equilibrada, con alimentos de todos los grupos, rica en frutas, verduras y hortalizas.
  • En el aporte proteico se debe intentar dar prioridad al consumo de pescado sobre el de carne. Dentro de las carnes deben elegirse mayoritariamente las magras.
  • Los hidratos de carbono complejos (legumbres, cereales, patata…) deben constituir la base de la alimentación.
  • Hacer ejercicio físico.

Además, una correcta o incorrecta alimentación no sólo va influir en el equilibrio entre insulina y glucagón, sino que también lo hará en otros aspectos regulados por las hormonas, como el síndrome premenstrual, el estado de ánimo, la fertilidad, el funcionamiento del sistema nervioso y otros.

En relación con esto, debemos de tener en cuenta que:

  • De manera preferente, el cerebro utiliza glucosa para funcionar. Por ello, mantener los niveles de glucemia estables es fundamental para el buen funcionamiento del mismo. Las dietas que no aportan la cantidad suficiente de hidratos de carbono pueden ser muy peligrosas. Situaciones de hipoglucemia pueden producir nerviosismo, irritabilidad, cansancio, mareos, falta de concentración,…
  • El triptófano (aminoácido presente en las proteínas) es un nutriente imprescindible en la síntesis de la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el sueño, el estado de ánimo y el buen humor. Podemos encontrar triptófano en huevos, lácteos, pescados, carnes, legumbres, frutos secos, frutas,…
  • Los ácidos grasos esenciales, presentes por ejemplo en el pescado azul o los frutos secos, son imprescindibles para el funcionamiento del sistema nervioso.
  • Minerales como el hierro, potasio, magnesio y zinc tienen un papel muy importante en el funcionamiento del sistema nervioso.
  • Las vitaminas influyen en el estado de ánimo, fundamentalmente las del grupo B. El déficit de vitaminas de este tipo puede causar depresión, irritabilidad, cansancio… Las más representativas son la B1, la B6 y la B12.

En definitiva, la alimentación es fundamental para el adecuado funcionamiento de las glándulas que segregan muchas de las hormonas que contribuyen a mantener en perfectas condiciones nuestro organismo. Al final, es bien cierto que somos lo que comemos.

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