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La Vitamina C Mostró Tener una Actividad Citotóxica Selectiva contra las Células Cancerígenas

El Dr. Ronald Hunninghake comenta  su experiencia con los tratamientos de vitamina C en dosis altas. Él es un experto en vitamina C reconocido internacionalmente, que ha supervisado personalmente más de 60,000 administraciones de vitamina C intravenosa.

Comenzó en este campo hace aproximadamente 27 años, cuando hizo equipo con el Dr. Hugh Riordan, quien realizó investigaciones acerca de la vitamina C intravenosa  para los pacientes con cáncer.6 El Dr. Riordan descubrió que la mayoría de los pacientes con cáncer tenían deficiencia de vitamina C, especialmente aquellos que se encontraban en etapas avanzadas del cáncer.

El Dr. Riordan realizó un proyecto de investigación de 15 años de duración llamado RECNAC (cáncer escrito al revés). Su investigación innovadora de cultivos celulares mostró que la vitamina C tenía una actividad citotóxica selectiva contra las células cancerígenas. Este mecanismo está resumido en un artículo del Dr. Hunninghake publicado en Orthomolecular.org:7

«Las células cancerígenas tomaban activamente la vitamina C de forma que agotaban las reservas. Comúnmente, los oncólogos solicitaban una TEP para evaluar la presencia de metástasis en sus pacientes de cáncer (difusión del cáncer a otros órganos).

Lo que se inyecta al paciente para comenzar la evaluación es glucosa radioactiva. Las células cancerígenas…dependen de la glucosa como su fuente principal de combustible metabólico… [y] utilizan los mecanismos de transporte llamados transportadores de glucosa, para recoger activamente la glucosa.

En la gran mayoría de los animales, la vitamina C se sintetiza de la glucosa en sólo cuatro pasos metabólicos. Por lo tanto, la forma molecular de la vitamina C es notablemente similar a la glucosa. Las células de cáncer trasportan activamente la vitamina C hacia sí mismas, posiblemente debido a que la confunden con la glucosa. Otra explicación plausible es que utilizan la vitamina C como antioxidante. En cualquier caso, la vitamina C se acumula en las células cancerígenas.

Si se presentan grandes cantidades de vitamina C a las células cancerígenas, se absorberá bastante. En estas concentraciones inusualmente grandes, la vitamina C antioxidante comenzará a comportarse como un prooxidante, conforme interactúa con el cobre y el hierro intracelular. Esta interacción química produce pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno.

Ya que las células cancerígenas tienen una cantidad relativamente baja de una enzima antioxidante intracelular llamada catalasa, la inducción del peróxido por la dosis alta de vitamina C continuará acumulándose, ¡hasta que eventualmente rompa la célula de cáncer de dentro hacia afuera! Esto convierte efectivamente a una dosis alta de vitamina C intravenosa en un agente quimioterapéutico no tóxico que puede suministrarse en conjunto con los tratamientos convencionales contra el cáncer.

Con base en el trabajo de varios pioneros de la vitamina C anteriores a él, el Dr. Riordan fue capaz de probar que la vitamina C tiene una actividad tóxica selectiva contra las células cancerígenas, si se suministra de forma intravenosa. Esta investigación fue reproducida y publicada recientemente por el Dr. Mark Levine de los Institutos Nacionales de la Salud».

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