Laboratorio Soluna

La vitamina C protege frente a la mayoría de las úlceras, según una investigación

Cuanta menos vitamina C circule por nuestras venas, más posibilidades tenemos de sufrir las consecuencias de la infección por la bacteria «Helicobacter pylori», causante de la mayoría de las úlceras y gastritis y de ciertos cánceres. Así lo pone de manifiesto el último de una larga serie de estudios que se han desarrollado en los últimos años para tratar de arrojar luz sobre una bacteria tan desconocida para muchos como potencialmente dañina.

La investigación, llevada a cabo por la Universidad de California en San Francisco y publicada en el último número de la revista «Journal of the American College of Nutrition», revela que la «H. Pylori» está presente en el 50% de los mayores de 50 años, aunque sólo entre el 10 y el 15% de quienes la tienen sufren los trastornos que provoca.Entre los efectos clásicos que se le atribuyen se puede citar la gastritis, la úlcera gástrica y duodenal, las alteraciones mucosas del linfoma de Malt o el cáncer gástrico. A ellos hay que añadir el cáncer de páncreas y afecciones dermatológicas, como la urticaria, según se desprende de estudios de la Universidad de Viena y de los servicios de aparato digestivo y dermatología de los hospitales sevillanos Virgen Macarena y Virgen de Valme, llevados a cabo en los últimos años.

En los países occidentales, la «Helicobacter pylori» se contagia principalmente a través del contacto humano, pero la preocupación creció en 1998 cuando especialistas de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.) descubrieron su existencia en masas de agua dulce como lagos y ríos. En humanos, este agente patógeno reside en las paredes del estómago y causa las enfermedades liberando una proteína que rompe las uniones celulares de estas paredes. De momento, el tratamiento se basa en la utilización conjunta de dos antibióticos y de un antisecretor, pero el nuevo descubrimiento propone añadir vitamina C.

Para el estudio, los investigadores estadounidenses analizaron siete mil muestras de sangre de adultos elegidos de manera aleatoria entre los años 1988 y 1994. Desde entonces, se han estado procesando los datos que les llevan a afirmar que existe una relación directa entre los niveles de vitamina C y la incidencia de la bacteria.»No podemos certificar que la existencia o no de vitamina C prevenga de la infección inicial de «H. Pylori»», afirma Joel A. Simon, uno de los artífices del estudio, «pero sí que a mayores niveles de la vitamina existe mayor potencial de evitar sus efectos como la úlcera de estómago o el cáncer gástrico», concluye.

Estas afirmaciones se basan en el hecho de que, de los pacientes estudiados que resultaron infectados, aquellos que tenían mayores niveles de esta sustancia eran un 25% menos propensos a sufrir los efectos nocivos de la bacteria.

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