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Transforme Su Salud Intestinal Con La Vitamina C

La salud intestinal hoy

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, es en la actualidad el segundo trastorno inflamatorio más común después de la artritis reumatoide y afecta a cinco millones de personas en todo el mundo. El síndrome del intestino irritable (SII) también se ha identificado como un problema inflamatorio de la salud intestinal que afecta a 3,5 millones de personas solo en los Estados Unidos.

Una larga lista de síntomas, entre los que se incluyen dolor abdominal, gases, estreñimiento, heces grasas, fiebre y diarrea, hacen que la vida cotidiana suponga todo un reto para quienes padecen estas afecciones debilitantes. Por fortuna, existen múltiples soluciones terapéuticas para ayudar a mantener a raya los síntomas, y reforzar las defensas inflamatorias con vitamina C y ALA es un buen punto de partida.

Señales de inflamación

La inflamación ocurre cuando su sistema inmunológico responde a agentes dañinos, como gérmenes, lesiones o sustancias químicas y radiación. Su cuerpo trabaja duro para eliminar el problema, protegiendo el tejido circundante e iniciando un proceso de curación con dolor, hinchazón, calor y enrojecimiento asociados, todos signos típicos de inflamación.

La inflamación aguda es un mecanismo eficaz en la lucha contra un ataque al cuerpo; sin embargo, si se vuelve demasiado pronunciada o persistente, puede provocar un estado anormal de inflamación crónica.

¿Qué causa la inflamación crónica?

Las evidencias científicas sugieren que factores como un elevado estrés oxidativo, una ineficaz respuesta inmune, el desequilibrio en las bacterias intestinales, la contaminación, el tabaquismo, el estrés, la mala alimentación, la falta de ejercicio y la genética influyen en la inflamación.

El importante papel de los antioxidantes

La inflamación y el estrés oxidativo están estrechamente relacionados y vinculados con varias enfermedades crónicas, como la EII y el SII. Los antioxidantes son vitales para proteger a las células del daño causado por el estrés oxidativo que desencadena la inflamación. Los antioxidantes se encuentran en el tejido vivo y en las células del cuerpo y se obtienen de los alimentos que comemos.

Alimentos ricos en antioxidantes

Desafortunadamente, los antioxidantes que se encuentran en la carne, la leche y los huevos se destruyen al cocinarlos o se descomponen en el tracto digestivo. Las frutas y verduras, por otro lado, contienen antioxidantes que tienen más probabilidades de sobrevivir al proceso de cocción y generalmente se absorben bien, razón por la cual se nos recuerda constantemente que debemos consumir una dieta rica en frutas y verduras.

Sin embargo, alcanzar las recomendaciones del gobierno para las frutas y verduras diarias no siempre es posible, lo que aumenta el riesgo de desarrollar una deficiencia de vitamina C y ALA. Dado que estos dos nutrientes son tan importantes para contrarrestar el estrés oxidativo, los suplementos pueden ayudar a llenar el vacío nutricional.

Protección con vitamina C

La vitamina C ha sido considerada durante mucho tiempo un antioxidante celular clave. Incluso en pequeñas cantidades, la elevada capacidad antioxidante de la vitamina C puede ayudar a prevenir la inflamación intestinal, al proteger las moléculas indispensables para el cuerpo de la acción perjudicial de los radicales libres. La vitamina C es un nutriente inestable soluble en agua que es difícil de absorber por el cuerpo. La mayoría de los suplementos habituales a menudo se descomponen en el estómago y se eliminan en gran medida como residuos. Elegir un suplemento de vitamina C de próxima generación, como la vitamina C liposomal de Altrient, ayuda a garantizar una absorción máxima y un transporte rápido hasta las células donde más lo necesita.

Además, junto con su efecto directo antioxidante, presenta la capacidad de regenerar otros importantes antioxidantes, como la vitamina E y el glutatión. Ambos proporcionan una protección antiinflamatoria adicional. La vitamina C también participa en muchas otras funciones importantes de apoyo a los vasos sanguíneos y a las células epiteliales que recubren el intestino al:

  • apoyar la producción y deposición de colágeno en la membrana basal (que une las capas de los intestinos)
  • fomentar la proliferación de las células que recubren los vasos sanguíneos
  • reducir la muerte celular
  • ayudar a regular el flujo de sangre al área

Estas funciones ayudan a mantener la barrera intestinal fuerte y saludable, lo que evita que las bacterias patógenas se infiltren y desencadenen la inflamación. El deterioro de esta barrera vital, acompañado de un intestino permeable, se entiende como un paso clave en el inicio y el desarrollo de la EII.

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